you should have given me a reason to stay.

jueves, 1 de marzo de 2012
Estoy guardando todo lo que te incumbe en una caja del desván de mi cerebro. La precinto con esa parsimonia melancólica que envuelve todos los "borrones y cuentas nuevas" en nuestra vida.
Mientras lo hago, recorro ese lugar que ya no existe y que sólo existió en tus brazos durante un ridículo periodo de tiempo. Si a alguien se le ocurriera hacer de una tarde una medida de tiempo oficial, me ahorraría muchas explicaciones.

Estuvimos muy cerca de ser un imposible. Pero es bien sabido, que los imposibles nunca son.

Ahora vuelvo a atravesar esa plaza abandonada. Tan solo me detengo durante un par de segundos para mirar la fuente rota de agua quieta.
Si te das cuenta, esto ha sido más parecido al resumen de una historia que una historia misma. Pero eso no importa, el tiempo es relativo. Y no sobrándonos, hemos sabido adaptarlo a esa realidad alternativa que ha marcado mis dos últimas semanas.

No he sabido olvidarte hasta hoy, pero el hecho de no haber sabido recordarte es mucho peor. Mis fragmentos de espíritu no habían logrado reconstruir la imagen exacta de tu sonrisa y, este mismo día, me he dado cuenta de cuán desencaminada he estado. Respecto a ti, no a tu sonrisa.

Pronto sólo me quedara el papel para acudir a tu encuentro, la tinta para acercarme a tus palabras. Ya no tendré que volver a vivir y a morir en ellas.
Por fin he dejado de existir mientras no existía. Adiós, queridas paradojas. Vuelvo a ser consciente de la musicalidad de mis pulmones, de los suspiros baratos que me compran, por la calle, los extraños.

He olvidado cómo soñar con la posibilidad.

He aceptado que ya no me buscas y que todo ha sido únicamente parte de mi vida; tú siempre te has mantenido al margen, a una distancia prudente. Ya no te quedan respuestas que ofrecerme y me conformaré con las noches soleadas de amantes futuros que estén por llegar.

Mi destino se aleja de la fuente. Se marcha sin despedirse, pero mira hacia atrás de vez en cuando. Es inevitable preguntarse que habría ocurrido si tú y yo hubiéramos conseguido que lo imposible fuera.

Parecerá una locura, pero es cierto que te he querido de forma implacable, estúpida, irremediable, equivocadamente perfecta, atemporal y, tal vez, absurda.
Más de una vez te lo he dicho: quizás no haya sido ni el momento ni el lugar.
Pero puede que jamás vuelva a serlo tanto como lo ha sido.

2 Espejos rotos:

Sara dijo...

Definitivamente, precioso. Si esto es de tu puño y letra, continúa así, porque me he enamorado literáriamente de éste escrito:)
Por cierto, no sabía que conocieras a Ferran García. Bisous!

Jules dijo...

De verdad, me alegro mucho de que te guste.
Tú eres la chica que estaba con el chico ése fuera del Excuse me? o soy yo que me lo invento? jaja