unquiet alpha.

miércoles, 12 de enero de 2011
Avanza a lo largo del río. El sonido lejano de campanas se disipa en el ruido del viento. Ella observa el agua burbujeante y negra, se quita los zapatos e inserta sus pies en la tierra blanda; sembrada de hojas de hierba. Su cabello largo casi roza la superficie del líquido cuando se gira para ver su reflejo. Desde el fondo del río, un esqueleto le sonríe. Se arrodilla en la tormenta de barro mojado y hace una reverencia, aplaude tres veces con sus manos y dibuja otro arco con el cuerpo. El dolor vuelve a sus sienes, y le devuelve el silencio La boca del infierno está sellada.

back to the bone.

miércoles, 15 de septiembre de 2010
Ya no escribo casi nada. Incluso mis cartas se perdieron en los húmedos limbos de mi memoria regulada , por desgracia, por las campanadas de mi subconsciente. Las hojas revolotean delante de mis ojos, el viento susurra que algo marcha mal.
Últimamente me entero de cosas escalofriantes. Cosas que transforman los huesos en hielo, pero por lo menos no queda mucho para el viernes. Algo de calor en mi piel... por fin. Saldré del frío de mi todo de mierda. Un poco de ruido saturará mis oídos.
He estado guardando "secretos de estado". He subrayado la fecha en mi calendario y al hacerlo, tiemblo un poco más. Mis pupilas se contraen.
Algo curioso, los secretos. Los coleccionamos como joyas, los envolvemos en el laberinto de nuestras mentes. Son tan numerosos como las gotas de lluvia que repiquetean en el techo y las ventanas. Mis secretos me levantan la moral. Me han salvado en más de una ocasión. Y después, al llegar a casa - la cara más blanca que una hoja de papel - abrazo mi arsenal de "subyacentes". Condicionan mis actos. Ruled by secrecy. Tan simple como eso.
Sólo hay dos cosas que me consuelan en este momento: mis pensamientos y el cielo gris. Quizá debido a que son constantes. Equilibrio.

basement flowers.

martes, 13 de julio de 2010
Quiero noche.
No necesito la luz del día ni los contornos tan precisos de lo que me rodea. No me importa que que haya cosas que hacer en este día de calor insoportable. Quiero mi noche, mis sueños y mis viajes a través de la oscuridad de mi subconsciente. Prefiero ese mundo en el que nada es verdaderamente extraño, el increíble mundo de las posibilidades donde, por lo menos, puedo darte un beso.
Quiero perderme. Piérdete conmigo. ¿Nos vamos?
No me importa a dónde, de verdad que no. No me gusta que me digas que es muy arriesgado. No me gusta...
Como alternativa podemos escondernos en el sótano. Por lo menos hasta que pase la tormenta.

fridge poetry.

martes, 6 de julio de 2010
A menudo bebo poesía,
mas parte de mí es oscura:
quiere tu alma y desea tu beso.

Soy pálida noche;
eres triste mañana de invierno.
Yo engaño al caos y comprendo el silencio.
Tú susurras sueños y suspiras el viento
Curiosa armonía en tu voz y en mi tiempo.

butter paradoxes.

viernes, 2 de julio de 2010
Echo de menos esos paisajes que poco a poco aprendí a odiar. Los echo en falta y eso me exaspera. Soy un saco de paradojas.
Arena en los zapatos; la puesta de sol detrás de la enorme ventana del autobús.
La vista desde la última fila del último edificio en la azotea más alta de la ciudad.
Los días de kohl y las uñas ensangrentadas. Canciones manchadas en la biblioteca.
Las calles se sepia, empapadas, cuando llego a mi destino.
Los golpes de blues, la bruma que empaña las aceras. Las callejuelas enmarrañadas que recorren como venas el cuerpo de este lugar.
Blackbird.
Parece que ahora eres libre y que yo también lo soy. Tu vuelo tiene un sabor amargo.
Revolución y revolucionarios o revolucionarios y revolución?
No quiero ver como te alejas. Te tenderé la mano, llegaré más allá de los límites de lo humanamente posible. Tengo ganas de llorar en tu camiseta, aunque suene patético. Quiero continuar con mi llanto en el autobús de vuelta a casa y quiero que me mires una última vez, incluso si no es posible.
Yo, que siempre he preferido la compañia de las nubes a la de los seres humanos, jamás había querido quedarme con nadie salvo contigo.